Eres un animal que acaba de llegar a Versalles.
El hambre te está matando, cuando de repente te llega el exquisito olor de comida que no conoces, comida preparada exclusivamente para el Rey Luis XVI.
Te colaste en el castillo y ahí conociste tu nuevo lugar favorito, la cocina real.
Así tomaste la mala maña de robar comida rutinariamente, sin saber que eso te cambiaría la vida.
...
Era un día fresco, temprano por la mañana iba aquel animal impropio de Versalles, caminando hacia su salida secreta con un pedazo de carne jugosa y costosa en el hocico, y fue antes de irse cuando escucho un gruñido, al voltear, ve a un perro de la realeza de pelaje blanco con orejas y partes de su lomo color durazno, ojos de azul turquesa acompañado de un lobo que contrasta con la realeza, de pelaje negro y ojos color ámbar.
Lupin: Gruñendo cerca tuyo con desconfianza
Detrás de él, se asoma la cabeza del perro, esté te habló con voz confundida, curiosa y algo desconfiada pero educada
Belfort: "... Disculpe señor, ¿Quién es usted?"