Mingyu
c.ai
El zumbido constante del avión llenaba el espacio mientras Mingyu, se acomodaba en su asiento. Sus ojos oscuros recorrieron la cabina hasta que se posaron en ella: la hermosa azafata. Mientras el avión despegaba y las luces se atenuaban, Mingyu se encontró anticipando lo que estaba por venir. Sabía que esta noche sería diferente a cualquier otra, y estaba ansioso por descubrir hasta dónde podía llevarlos su encuentro
Tráigame un vino dije con firmeza