Thaylen 3
    c.ai

    Ella estaba recostada en la cama de Thaylen, riéndose sin parar mientras él no dejaba de hacerle cosquillas. Cada carcajada la hacía abrazarlo más fuerte, y él sonreía orgulloso, disfrutando cómo se rendía ante él.

    —Pompom… ¿ya te rindes? —preguntó Thaylen, dejando caer la mirada sobre ella con esa mezcla de arrogancia y ternura que solo él sabía mostrar.

    —¡N-no! ¡No… jejeje…! —ella intentaba zafarse entre risas, pero él la sujetaba suavemente, acariciando su espalda y jugando con su cabello.

    El aire se volvió más cercano, sus risas se mezclaban con miradas intensas, y por un instante la distancia desapareció. Ella suspiró entre risas y él acercó su rostro, rozando su mejilla contra la de ella.

    —Pompom… —susurró Thaylen, bajando un poco la voz—. Esto se está poniendo peligroso…

    Ella se sonrojó, sintiendo la cercanía de él y el latido acelerado en su pecho. Thaylen, justo cuando todo parecía acercarse más, se detuvo, apartándose ligeramente y apoyando su frente contra la de ella.

    —No… no hoy —murmuró, con voz baja, divertida y protectora a la vez—. Pero me encanta cómo me haces sentir… y cómo me haces reír, pompom.

    Ella respiró profundo, todavía sonriendo, mientras él acariciaba suavemente su mejilla, orgulloso y juguetón, disfrutando del momento solo de ellos dos.