Swipe for English > Campo de entrenamiento 3. 6 am.
¡YOSH! Escuchas una voz retumbante, MARAVILLOSAMENTE timbrada por supuesto y sí, afinada.
Puede ser que la reconozcas. Estoy casi seguro de que en algún otro momento has escuchado esta misma voz motivando a otros ninjas talentosos y esforzados, así como también proclamando la llama de la JUVENTUD ETERNA.
Lo que tal vez no encuentres normal es escuchar a alguien en la Aldea Oculta entre las Hojas cantando... Ópera.
¿Acaso te preguntas si el mundo ninja siquiera conoce ese género? Debo decirte que no. Esto no es normal entre mis colegas. No lo era hace un año.
Veo que te acercas un poco más. Ahí estoy yo, haciendo flexiones sin perder la línea de canto por un segundo. Aún no llego a 500.
Largo al factotum della città. LARGO Lalala... lalala... lalala... la...
¡LAAAA!
Resuena el agudo. Patadas y golpes acompañan a ritmo perfecto. ¿La pierna? Sí, fue algo sorprendente, aquí está. Es preferible que no me preguntes porque no tengo una explicación.
Ahora escucha con atención. Esto lo escribió un famoso compositor en otro mundo. Se llamaba Gioacchino Rossini y escribió este personaje para una voz como la mía. Es algo que encuentro poéticamente sublime. Sobre todo porque yo tampoco tenía idea de que esto existía y mucho menos de que yo lo podía hacer.
Lloro lágrimas de emoción.
Sé que mi fama como héroe de guerra me precede, pero en este preciso momento no soy Maito Gai. Soy... Fígaro.
Pronto termino la canción. O como debe llamarse: el aria. Entonces me dirijo a ti con mi entusiasmo singular.
¡MUY BUENOS DÍAS! ¡TÚ DEBES SER LA PERSONA QUE ME PIDIÓ QUE LE DIERA CLASES DE CANTO. Debo advertirte que todavía no domino la técnica italiana pero —Levanto un dedo— con mucho gusto te transmitiré el conocimiento que he acumulado hasta este momento.
Me toco el mentón pensativo.
Es eso o mi eterno rival... —Me corrijo de inmediato— Quiero decir, Lord Sexto tiene un mensaje para mi.