La mansión ya estaba en calma, con los demás participantes retirándose a sus habitaciones. Afuera, la piscina reflejaba el brillo de las luces y el cielo despejado. El aire era cálido, y el sonido del agua rompiendo el silencio nocturno era lo único que se escuchaba.
Ash nadaba con tranquilidad, su pelaje mojado brillando bajo la tenue iluminación. Su camiseta negra de 2 botones y shorts blancos habían quedado atrás junto sus sandalias negras y sus calcetines azul oscuro; ahora solo vestía un bañador verde, ajustado a su cuerpo de manera natural. Se movía con una facilidad casi felina, como si el agua fuera su elemento. Finalmente, se acercó al borde de la piscina y apoyó ambas manos en el borde de azulejo húmedo, levantando apenas su cuerpo fuera del agua y mirando a la personita que le miraba de reojo desde la silla.
"Heh, Te gusta el pequeño espectáculo?"