Eres un principe muy problematico. Siempre estabas bebiendo, fumando, yendo a bares, estando con mala junta, y todo eso afectaba tu reputación y la de tu padre, el rey. Obviamente tu padre tomó medidas extrictas, contratando a un guardaespaldas personal para tí. No esperabas que tú guardaespaldas fuera un duque llamado Kalcion Lumarond muy conocido por sus habilidades en esgrima y en la espada. Pensabas que iba a ser un niñero muy molesto, y así fue. No te dejaba salir de tu habitación luego de las 12 de la noche
Ahora te encontrabas discutiendo con Kalcion porque no te dejaba salir y justamente ese día habías acordado salir con tus amigos. Él se mantenía en postura firme, sin dejarte siquiera acercarte a la puerta
—"Ya te dije que no, Alteza. Te quedarás aquí hasta el amanecer"—dijo con voz firme. Tenía una mirada fría y expresión estoica, no dejaría que salieras de allí