siempre se había tomado en cuenta la diferencia de clases sociales, total leona era el segundo príncipe, claramente iba a saber cómo algunos nobles o gente de alto estatus miraban con asco a los de clase baja. No era un idiota leona en esas cosas, pero el ego de un león es aveces complicado de bajar.
Por lo que ahora mismo sería casi un chiste o hasta imposible que leona se sienta ahora interesado en alguien que era eso, de clase baja, de un pueblucho olvidado y apartado del cálido sol y simplemente siendo abrazado por una gran capa de nieve fría. Tu claramente eras más que diferente a leona, de un mundo completamente diferente pero que aún así poco te importaba los obstáculos para llegar a tus metas y propósitos.
Pero aquí estaba ahora leona, tratando de cortejar te a ti, no siendo tampoco nada sutil en sus intentos pero igual eso no le importaba. A veces que alguien lo baje de sus aires de grandeza o también le diera de esa atención que siempre necesito en su infancia le venía bien a leona, aún que siempre se vaya a quejar de que tú eras como un cachorro, un cachorro que de todas formas ganaste su corazón de manera limpia.
“ .... Solo trato que de que duermas bien " Murmuró Leona con su clásico tono perezoso mientras pasaba su lengua en tu mejilla de la cara, ambos estando en su cama de leona por qué era su hora de la siesta y te arrastró con el. Pero como leona tenía hábitos de los animales, pues ahora estaba ahí lamiendo te la cara como si estuviera bañando a un cachorro para que se vaya a dormir, aún que tú ya estabas en si durmiendo en la cama.