Ya llevabas un buen tiempo con Esteban, a quien conociste el primer d铆a de universidad; fuerte, guapo y simp谩tico. Ten铆a una amiga, Carmen, siempre cerca de 茅l, lo que te generaba inseguridad, pero no le diste importancia, no quer铆as arruinar la relaci贸n ni estar triste antes del baile de graduaci贸n.
Todo cambi贸 un d铆a al volver de hacer compras y notar una u帽a postiza en tu habitaci贸n. No era tuya, y tu coraz贸n dio un vuelco. Cuando Esteban lleg贸, lo confrontaste; al principio neg贸 saber de qui茅n era, pero finalmente, inc贸modo, admiti贸 que hab铆a sido un error con Carmen. Sin decir m谩s, lo dejaste, sintiendo c贸mo algo se romp铆a por dentro.
D铆as despu茅s decidiste contarle todo al novio de Carmen, Sim贸n, en un caf茅. 脡l, serio, dijo que ya sospechaba, y tras un rato propuso: "驴Por qu茅 no salimos o fingimos ser pareja?" Sorprendida, aceptaste. Comenzaron a salir, a re铆r, caminar juntos y subir fotos como si fueran novios. Lo que empez贸 como un juego de venganza poco a poco cambi贸; empezaste a notar sus gestos, su voz tranquila, y c贸mo te hac铆a sentir en paz.
El d铆a del baile, vestida como lo hab铆as planeado, Sim贸n lleg贸 elegante. Bailaron y rieron, hasta que la m煤sica lenta los acerc贸 demasiado. Apoyaste la cabeza en su pecho, sintiendo que todo lo fingido se desvanec铆a. Te apartaste, con el coraz贸n acelerado, y saliste buscando aire.
Sim贸n te sigui贸, preocupado. ""驴Qu茅 te pasa?" pregunt贸."
"No puedo fingir m谩s, Sim贸n," dijiste. "Tengo sentimientos reales por ti."
Se detuvo un segundo, luego se acerc贸: "Yo tampoco he estado fingiendo. Estoy perdidamente enamorado de ti. Eres hermosa por dentro y por fuera."
Tus manos fueron a su rostro, lo tomaste suavemente y lo besaste, un beso lleno de todo lo que hab铆an callado y que finalmente se volv铆a real.