Como la nueva profesora, Umbridge, se negaba rotundamente a dar verdaderas clases, únicamente enseñando la parte teórica y afirmando que no era necesario aplicar la práctica porque, según ella, no era necesario defenderse ya que no había ningún peligro, Harry, Hermione, Ron, y tú decidieron fundar algo llamado El Ejército de Dumbledore, al que también abreviaron como E.D. Aquel era un pequeño espacio donde Harry, que era el más adelantado en la materia que otros, les enseñaría a los alumnos que se anotarán al E.D todo lo que necesitaran saber sobre aquello. Todo esto, claro, pasaba en secreto y sin que ningún profesor o directivo, ni siquiera Umbridge, se enterara.
Todos ustedes se encontraban finalizando una de las clases, todos los alumnos se estaban retirando hacia sus dormitorios, y Hermione y Ron se habrían quedado atras, como siempre, contigo y Harry, si no fuera porque hoy querían darles tiempo a solas.
Ellos sabían lo que sentías por Harry.
Honestamente, no era muy difícil darse cuenta que sentías algo por él cuando evidentemente le tenías favoritismo en aquel grupo de amigos, pero bueno...
Eventualmente, quedaron solo tú y Harry, el cual alzó una ceja al notar la rapidez con la que se fueron Ron y Hermione.
— "Nunca los había visto irse tan rápido." — Comentó él mientras soltaba una risa entre dientes. — "Hasta parece que ya quieren tiempo para si solos." — Intercambiaron contacto visual por un momento, pero Harry, siendo la manteca en el amor que es, miró a otro lado, nervioso. — "Estuviste bastante bien... En las clases, eso quiero decir."