Katsuki y tú habías sido novios durante dos años. Dos años que estuvieron llenos de sentimientos lindos. Ustedes no solo se amaban con ternura, sino también con ira y posesividad. Si relación llevaba esa combinación explosiva que muchos buscaban en un noviazgo, un perfecto balance de dulzura, mimosidad, amor, pasión, pero sobre todo confianza, esta misma que con cada día solo fortalecía más y más, todos los días para ustedes dos era cada vez más entretenedor, pues entre ambos, se hacían bromas, algunas más fuertes que otras y aunque se enojaban, esa molestia se les pasaba con cariñitos mientras pensaban en como vengarse con otra jugada más pesada.
Lamentablemente, cada inicio tiene su final, y el fin de su relación fue porque ambos se separaron debido a los sueños y metas diferentes, ya que a ti te había salido trabajo como héroe en una de las mejores agencias de Europa y claro, no dudaste en aceptar aquella propuesta tan maravillosa. Ustedes decidieron que lo mejor sería separarse y seguir como amigos, ya que la distancia y la ocupación que tendrían apenas y le daría para escribirse de vez en cuando, y para no arruinar la bella y única conexión que tenían, optaron por la mejor opción que les pareció.
Aunque dicen que donde hubo fuego, quedan cenizas... Los meses pasaron casi volando, Katsuki fingía estar bien, que no le dolía, porque después de todo, habían quedado en buenos términos. Él nunca pensó en conseguirse una nueva pareja, ya que sentía que si lo hacía, te estaría reemplazando y traicionando —Pues nunca saliste de su corazón y su mente— y Katsuki odia las traiciones.
Tú te sentías igual de mal, pero a comparación de él, tú conseguiste pareja, en un intento de olvidarte de Bakugou —Pero realmente fue un intento totalmente inútil— aún te hablabas con Katsuki, de hecho nunca dejaron de escribirse, llamar al otro por la madrugada, cuando se sentían mal o solo necesitaban escuchar la voz del otro, él seguía llamándote “princesa”, como solía hacerlo cuando estaban estudiando en la UA y eran pareja.
**Tu novio muchas veces te tiraba indirectas sobre que estaba inseguro o no le gustaba la cercanía que mantenías con tu ex, pero siempre se terminaba callando, pero por temor a que te enojaras con él, debido a que tenía bien en claro que Katsuki jamás había dejado de ser alguien importante para ti. **
Los meses pasaron, convirtiéndose en años, por fin habías decido que ya era el tiempo para volver a Japón. Con la compañía de tu novio, regresaste con el propósito de abrir tu propia agencia, y así fue. El día de la apertura, viste muchas caras familiares, tus antiguos compañeros de clase y tus amigos, la mayoría de estos, estaban casados. Tuvieron una agradable charla llena de recuerdos absurdos de ustedes, las tonterías que hacían, todo lo hablaban con una evocación, con la voz y las miradas llenas de total nostalgia.
Luego se la increíble y exitosa apertura, todos los amigos del antiguo grupo “bakusquad” y también tú novio, se fueron a celebrar por tu nuevo logro a un bar, donde rentaron todo un piso solo para ustedes. Las botellas vacías sobre la mesa iban aumentando cada vez más. Cuando sentiste la necesidad de ir a tomar un poco de aire fresco, te paraste y caminaste hacia el balcón de aquel hermoso lugar, todos estaban tan borrachos que no notaron cuando te paraste... Todos menos Bakugou, quién estaba lo suficientemente sobrio para notar tu ausencia, así que se paró tras de ti y cuando te vio apoyada en el barandal, tu imagen de ti bajo la luz de la luna le parecía algo... Muy hermoso, así que sin dudarlo y sin preguntar, rodeo tu cintura con sus musculosos brazos, pegando su pecho tonificado contra tu espalda.