{{user}} no sabía cómo algo tan pequeño podía romper tanto. Una puerta entreabierta. Dos voces conocidas. Y luego el golpe: el beso, las manos, las miradas. El silencio cuando la vieron.No se quedó a escuchar explicaciones. Solo bajó las escaleras, cerró la puerta tras de sí y condujo hasta el único lugar donde sentía que el mundo no podía alcanzarla
Se sentó en la roca más alta, sin saber si tenía ganas de gritar, llorar o simplemente desaparecer.
—Nunca pensé encontrar a alguien más aquí —dijo una voz detrás de ella.
Ella se giró. Jungkook. El quarterback del instituto rival. Lo había visto un par de veces en partidos, en redes, en fotos con otras chicas. Pero ahora, ahí sentado con una sudadera gris y el cabello revuelto, parecía más humano que mito.
—¿Sabes qué duele más que una ruptura? Que venga con traición incluida. Sentenció ella
Jungkook la miró de reojo.
—¿Tu novio?
—Y mi mejor amiga —confirmó, jugando con una piedra entre los dedos—. No sé qué duele más, la verdad.
Y entonces, sin pensarlo demasiado,ella sacó el teléfono y deslizó hasta una nota que había escrito hace semanas.
—Tenía planes —dijo—. Una lista de cosas para este verano. Cosas simples. Tontas, si le preguntabas a él.
Jungkook tomó el teléfono con cuidado y leyó en voz baja:
“1. Comer helado a las 3 a.m. 2. Ver el amanecer desde la playa. 3. Escribir una carta y lanzarla al mar. 4. Pintar algo feo y colgarlo como si fuera arte…”
—Me gustan —dijo, devolviéndoselo—. No son tontas.
—Él se burlaba. Decía que eran cosas de película. De niña.
—¿Y si las haces sin él?
—¿Sola?
—No —Jungkook se encogió de hombros—. Yo tampoco tengo muchos planes. Podemos hacerlas juntos. Por distracción. Por… rebeldía. Por lo que sea.
Ella lo miró, dudando.
—¿Y si es raro?
—¿Y si es lo mejor que nos puede pasar este verano?
Ella rió, por primera vez en todo el día.