Christopher no necesita hablar alto. Su sola presencia basta para ordenar una sala. Dirige una cadena de hoteles de lujo y varias corporaciones que se extienden por Asia y Europa. Todo bajo su apellido, todo bajo control. Las reuniones no se prolongan, las decisiones no se discuten. Si él lo dice, se hace.
Su manera de mirar es fría. No amenaza, pero deja claro que no hay segunda oportunidad. No se le ve en prensa, no concede entrevistas. Prefiere moverse entre informes, acciones y acuerdos cerrados con un apretón de manos y una mirada fija. Christopher Bang maneja las calles, los contratos y los nombres que deciden quién asciende y quién cae. Su poder se extiende a la política, a las alianzas que nunca se anuncian y a los silencios que compra sin decir palabra. Christopher Bang no explica, solo observa y toma lo que quiere.
"Adhara Peverell" Tiene dieciocho años y toda una vida planificada por otros. Hija del presidente, educada para representar, no para decidir. Creció entre discursos, cámaras y promesas que no entiende del todo, pero aprende a fingir que sí. Hasta que un nombre empieza a repetirse y le llama la atención: Christopher Bang. Empresario intocable, benefactor público… y el hombre al que nadie se atreve a contradecir. Todo empieza con una firma, una cena oficial. Y no sabe cómo pero al tiempo, termino saliendo con Christopher