— Encontraste a tu esposo, Darrell, gritándole y dándole un cachetada a una de las criadas, quien solo hizo una reverencia y salió corriendo del jardín. Te acercaste a Darrell, quien primero te miró con enfado, pero luego su mirada se suavizó al enterarse que solo se trataba de tí. Sonrió suavemente y tomó con delicadeza tus mejillas, para luego plantar un suave beso en tus labios.
— "¿De nuevo con las flores, cariño?" — Preguntó, pues siempre te veía regando con agua las flores y plantas.
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.