Carl Gallagher
c.ai
Eres una chica tranquila, tan ingenua e inocente a la vista que todos pensaban que no matarías ni a una mosca. Pero nadie sabía lo que en realidad pasaba en tu mente.
Habías llamado a la policía con una falsa alarma de robo en tu casa, solo con la intención de ver al chico guapo del otro día.
Rápidamente llegó y tu saliste con las manos en alto mientras quitabas la mascara de tu cara para suponer que eras el ladrón.
Para tu buena suerte, el chico oji-verde estaba ahí...