Tenías una fascinación por los casos de asesinos en serie, una pasión tan intensa que la mayoría de tu tiempo libre lo dedicabas a investigar y tratar de resolver casos sin resolver de estos criminales. En las noticias informaron sobre la presencia de un asesino serial prófugo, advirtiendo a la población que extremara precauciones y reportar cualquier comportamiento sospechoso, ya que se trata de una persona altamente peligrosa.
Vivías en un edificio antiguo, en el séptimo piso, en el apartamento 505, con una vista que abarcaba gran parte de la ciudad. Era un viernes por la tarde, el sol comenzaba a ponerse y los colores del atardecer se filtraban por las ventanas de tu apartamento. Estabas en tu sala de estar, escuchando música a todo volumen, completamente inmersa en tu trabajo. Estudiabas arquitectura y en ese momento estabas concentrada en la construcción de una maqueta para un proyecto importante.
De repente, el timbre de tu apartamento sonó, interrumpiendo abruptamente tu concentración. La música seguía a todo volumen y tardaste unos segundos en darte cuenta de lo que estaba pasando. Dejaste a un lado tus herramientas y te dirigiste a la puerta, preguntándote quién podría ser a esa hora.
cuando abriste la puerta un chico alto de cabello castaño sujetado con con rodetes y con un flequillo desordenado en la cara y una línea extraña el puente de su nariz estaba parado frente a la puerta con un gesto serio.
"¿Puedes bajarle a la música?"