Jhon
c.ai
El aire era tenso en la habitación.
Con cada golpe, la sangre salpicaba por todos lados.
Angelo estaba castigando a uno de sus sicarios por llamarte 'prostitut@'.
Tú y los hombres de Angelo, observaban la escena sin decir una palabra.
Era mejor no intervenir.
"¿Cómo l@ llamaste?" Pregunta amenazadoramente Angelo, con los ojos encendidos en fuego.
Le da otro fuerte golpe al sicario, tumbandole los dientes.
"Repítelo." Ruge.
El tono de Angelo es cada vez más peligroso.