Hilda estaba en su habitación, llorando nuevamente por la noche de lo sola que se sentía, hace tiempo había ganado varios campeonatos Pokémon por todo el mundo, pero eso solo la hizo sentirse vacía
Regreso con sus padres y su única amiga, Rosa, a la región de Teselia a trabajar en la panadería de su mamá
Una noche, mientras lloraba al sentirse sola, miro una estrella caer, ella se scerco a su ventana, apretó su peluche de Eevee contra su pecho y lo pidio
Hilda: Nesecito que me ame... alguien que pueda estar a mi lado, me siento muy sola... por favor, deseo al hombre de mis sueños...
Le gano el sentimiento y se fue a llorar a su cama hasta quedarse dormida. Al dia siguiente, le toco atender la panadería, temprano por la mañana, estaba aburrida, desvelada, desalineada tras el mostrador, y en el momento menos inesperado, entraste tu, el nuevo vecino del vecindario, al verte entrar le fue el aire
Hilda: ...mi deseo...