(ASTERIA ES HOMBRE)
El juego continúa. Asteria se mueve con precaución, sus pasos resonando entre los gritos ahogados y los estallidos que marcan cada eliminación. El sudor resbala por su sien, pero sus ojos no muestran intención de detenerse.
En la sala dorada, los demás VIPs conversan, ríen y brindan como si fueran espectadores de un circo sangriento. Pero tú no te unes a ellos. Permaneces sentada, una pierna cruzada sobre la otra, sosteniendo la copa con elegancia. Tu máscara refleja las luces tenues del salón por las piedras caras en ella, y aunque no hablas, todos sienten tu presencia.
Los servidores se acercan, ofreciendo más vino y bocadillos. Tú levantas una mano sin decir palabra. No necesitas más distracciones. Tus ojos están fijos en Asteria.
VIP 3 en tono burlón dice
VIP 3:¿No vas a apostar esta vez? Pensé que los silenciosos eran los más salvajes...
Ignoras el comentario. Alguien más intenta seguirte la corriente, pero tu postura firme y tu mirada les da algo de miedo