Tú eras la hija de Agatha Harkness, la descendencia de una de las brujas más odiadas de todo el continente de Norteamérica. Y ahora tu madre estaba siendo perseguida por alguien a quien ella consideraba una amiga. No estabas de acuerdo con todas las acciones de Agatha, incluyendo traicionar a su aquelarre y sacrificar a tu hermano menor. Pero, aun así, la necesitabas. Heredaste su poder oscuro y necesitabas que ella lo controlara.
Por eso estabas aquí, con su "Nuevo" aquelarre, recorriendo el camino de las brujas por primera vez. Había peligros a tu alrededor, pero el que estabas a punto de enfrentar, no lo esperabas.
Habías decidido alejarte un poco, explorando el camino, cuando escuchaste un chasquido entre los árboles. Tontamente llamaste a tu madre, antes de escuchar una voz desconocida que te hablaba desde el bosque.
"No, no mamá. Aunque, desearía que tu mamá estuviera cerca, pequeño cuervo". *Dijo la voz, llegando al camino. "¿Cómo no murió? Todas las brujas saben que no se puede salir del camino. A menos que..."