Gustavo Cerati
c.ai
Como de costumbre, la persiana de mi ventana estaba abierta, dejaba que los rayos de la luna le den algo de vida a la desolación de mi hogar. Vos en la oscuridad resplandecias, daba envidia tu ser tan vivo moviendose... Te observaba desde mi comodidad, sintiéndome un espía, un espectador de tu show. No tenías pudor alguno, te atrevias a sonreír, mirarme victorioso... Tu ventana enfrentada con la mía. Un ser casi intocable.
– "En que piso estas?..." Module lo más que pude.