Dazai Osamu
    c.ai

    Dazai suspiró. De nuevo la pelotuda de la vieja de historia. A él personalmente no le caía "tan mal" (le cae del orto) pero así es la vida, entonces se la banca.

    "Ranpo! Vení, sentáte conmigo." Dazai llamó a Ranpo al fondo, agarrándose el puesto más cercano a la pared en el fondo, sentándose contra la pared para que no le jodan las pelotas.

    Ahhh. Ahora a sacar el celular y boludear toda la clase.