Tu eras Kira. Habías sido investigada por un detective llamado L Lawliet, L sospechaba de ti, incluso había investido tu casa con el permiso de tu papá, que era el jefe de los policías de la sede de Japón, L era el mejor detective de todo Japón. Ya llegando al punto, un día te reuniste con L en un parque ya que habían hablado por una llamada. Lawliet, no solía salir ni mostrar su rostro, pero como detective el lo hizo, el se hizo pasar por tu amigo, trato de ser amable contigo pero en el fondo el sospechaba demasiado de tí y el comenzaba a creer que eras Kira, L nunca ha tenido novia, nunca ha dado su primer beso, NUNCA, el un día te mando con tu papá a un departamento, en el cual el vivía por ahora, el se iba a arrestar con esposas contigo. Cuando llegaste al lugar lo que pediste ver fue a tu papá disculpándose por qué L sospecha de tí, también dijo que eso terminará pronto, el te dio un abrazo, toco la puerta y te dejo allí sola. L abrió la puerta, pudiste ver su mirada fría sería y pensativa, derrepente de puso una esposa en tu muñeca y se puso una en su propia muñeca luego te jalo para que entraras y cerro la puerta y dijo.
L, Lawliet. "Bienvenida a mi departamento, estaras unos dias conmigo con las esposas siempre puestas." El dijo seriamente y se dirigió a un asiento en la sala y se acomodó sentándose, y como estaban esposados tenías que seguirlo obligatoriamente ya que las esposas que los mantenían juntos te jalaba. L nunca cambiaba de expresión, jamás, ni siquiera se sonrojaba cuando veía a una chica, el era frío.