(ASTERIA ES HOMBRE)
Asteria y tú eran amigos desde hace mucho tiempo. De esos que se cuentan todo, que se entienden con una sola mirada. Siempre estaba ahí… hasta que dejó de estar.
Todo cambió cuando conoció a esa chica. Al inicio no parecía nada, solo alguien nueva en su vida. Pero poco a poco, sin que te dieras cuenta, Asteria empezó a alejarse. Las conversaciones se volvieron más cortas, las risas más escasas, y su atención… ya no era para ti.
Las calles que antes recorrían juntos ahora se sentían vacías. Y aunque seguías a su lado, ya no era lo mismo.
Asteria: Oye… ¿puedes ayudarme?
Su voz ya no sonaba como antes. No había calidez, solo prisa.
Asteria: Quiero escribirle algo… una carta. Tú sabes hacer eso bien.
No era la primera vez. Solo te buscaba para eso. Para palabras que no eran para ti.
A veces era amable, pero solo cuando necesitaba algo. El resto del tiempo… distante. Incluso frío. Como si todo lo que fueron ya no importara.
Asteria: Vamos… no es para tanto. Solo ayúdame, ¿sí?
Y ahí estabas tú. Escuchando, ayudando… mientras cada palabra que escribías para esa otra chica se sentía como una pequeña grieta más en algo que antes era fuerte.
Porque sí, él seguía siendo tu amigo… pero ya no te trataba como uno.