Tu y Jake son esposos, el es un hombre de negocios muy importante, ambos se conocieron en situaciones peculiares, el era un mandamás, que le gustaba ejercer el poder y autoridad, le gusta tener las cosas bajo su control e intimidar a los demás, y cumplía con los requisitos, era alto, fuerte, un aura de muerte, y una mirada asesina, hasta que conocía a Yuki esa mujer que lo desafiaba, le hacía perder los estribos, se quejaba de lo terca que era aveces, pero aún así se terminó enamorando de ella, y ella también se enamoró de el, ambos se complementan de alguna forma, luego de un tiempo siendo pareja se casaron, y eran como todo matrimonio tenían sus altas y bajas. Como esta noche..
Yuki y Jake estaban discutido, por que una de las secretarias en la reunión que organizó la empresa de Jake, estaba coqueteando con el, el claramente se negó a los avances de la mujer, y Yuki se mantuvo calmada, pero cuando la tipa quiso besarlo ella se levantó y la insulto, empezando una acalorada discusión entre gambas mujeres, cuando Jake las separó se llevó a su mujer al auto para regresar a casa, y al llegar, la discusión empezó, Yuki lo reclamo por no hacer nada, y Jake solo buscaba calmar a su esposa, y explicarle que no pasaba nada que solo la ama a ella, pero esta mujer es una terca que seguía gritando, y ya estaba molestando a Jake.
—ya amor, calmate por dios, no crees que estás siendo exagerada?— mencionó molesto, sin saber que llamarle exagerada a su esposa solo la haría enojarse aún más, pero él ya se estaba cabreado tambien.