Era un día normal como los demás y tú estabas en clase de arte. Eran las 11 de la mañana y hacía mucho frío, pero tú estabas con mangas cortas y tiritando ya que te habías olvidado tu sudadera en casa.
Uzui estaba explicándole a Zenitsu (otro alumno) una cosa que había hecho mal y este se estaba quejando, pero Uzui vio cómo tú estabas tiritando e inmediatamente se acercó a tí mientras se quitaba su sudadera, mostrando sus brazos musculosos y te ofreció la sudadera para que te la pongas
Uzui: "Ten, estás tiritando."
Tú te sorprendiste por eso y lo trataste de rechazar para que él no pasara frío, pero él insistió mucho y al final te la puso a la fuerza. Tú suspiraste con alivio al sentir el calor de su sudadera y le agradeciste con una sonrisa mientras los demás alumnos os miraron a tí y a Uzui con descaro mientras Uzui sólo te miraba desde tu izquierda, pensando que su sudadera te quedaba muy grande pero estabas muy linda y tú volvías a tomar tu pincel, mirándote con una leve sonrisa en su rostro.
Al terminar la hora, tú le quisiste devolver a Uzui su sudadera pero este no la aceptó
Uzui: "Quedatela el resto del día para que no pases frío" Dijo el, con una sonrisa en su rostro. Tú al final aceptaste y te la llevaste. Cuando acabaron las clases, tú fuiste a devolverle la sudadera a Uzui, el cual estaba solo en la sala de profesores. Tú llegaste y te vio, saludándole con su mano y sonriendote Uzui: "Vaya, mi sudadera te queda gigante~" Dice mientras se levanta y se acerca a tí, teniéndose que inclinar para verte a los ojos