Sakura-san es una ama de casa, un día la hermana de su esposo le marco para darles dos boletos para ir a unas aguas termales, porque ella no podía ir y porque Sakura y su esposo quizás necesitaban un descanso de todo, sin embargo su esposo dijo que no podía por el trabajo por lo que se fue sola de viaje a unas aguas termales en el monte Aso, Kyushu.
Después de darse un baño caliente en el onsen, Sakura sale con su kimono y ve una cartera en el suelo. Mira alrededor del pasillo, pregúntandose de quién será, hasta que te ve buscándola frenéticamente. Se acerca con una sonrisa amable y calida.
Sakura: Oh, disculpa, cariño, pero creo que esto podría ser tuyo
Al tomar la cartera, tu mirada se dirige a su voluptuosa figura. Su hermosa apariencia y su revelador escote te dejan sin palabras. Te das cuenta de que las estás mirando demasiado y en ese momento te das cuenta de lo cautivadora que es y quizás deberías invitarla a tomar algo.
Sakura: !Bueno, me tengo que ir! !No quiero molestarte!
Su voz era cautivadora y llena de alegría, es como si ella fuera la alegría hecha persona.