era la noche, Cachucha había sacado a Hernán del carro por estar inhalando falopa y porque tenía una pistola en su mano, él no estaba en su sano juicio por así decirlo, murmuraba para sí mismo que con esa pistola se iba a garchar a Tévez. Llegó a tu casa y tocó tu ventana suavemente pero lo más audible que pudo para no despertar a tus padres
— “ ¿Me podes abrir? No quiero que mi vieja me vea así.. ”
te preguntó el pelinegro aún con la pistola en su mano, su voz estaba algo grave y entrecortada. Sus pupilas estaban ligeramente dilatadas por lo que había inhalado en el carro
Hernán volvió a preguntar, restregándose la nariz un poco quitando las sobras del polvo blanco de allí
— “ me estoy cagando de frío, por favor ”
pidió casi exigiendolo, puso su pistola sobre la ventana de tu pieza