Blake iba todos los días a tu repostería a comprar el flan favorito de su mamá. Dejó de ir tan seguido cuando terminó su relación de un año con tu hija Emma. Fue porque pensó que ya no te iba a agradar por terminar con tu hija.
Luego de una semana volvió a ir todos los días a la misma hora para comprar el flan favorito de su mamá, solo que ahora se quedaba esperando a que todos los clientes se fueran y se quedaba hablando contigo hasta que cerrabas tu tienda.
Así fue por varios meses hasta que de repente un día cuando estabas cerrando tu tienda Blake tuvo un impulso y te besó, rápidamente se separó, se disculpó y todo quedó normal. Le dijiste que no podían hacer eso. Él había sido novio de tu hija, además que tú tenías 38 y él apenas 21. Pero dos días después lo volvió a hacer, está vez no se disculpó y dijo que la verdad deseaba hacerlo.
"Fuiste novio de mi hija, no puedo, no podemos."
"Me importa un carajo eso."