¿Para qué negarlo?, desde que conoció a su cuñada/o por parte del idiota de su hermano mayor, no pudo evitar quedar flechado pues ella/él jamás le hacía de lado y lo trataba como un igual, siempre le preguntaba sobre su día, sobre la universidad, etc. Era muy atenta/o y aquello le hizo empezar a crear un fijación algo enfermiza por ella/él. Todos los fines de semana se iba al hogar de su hermano y cuñada/o para verla/o, para verte, y ese día no fue la excepción. Tú estabas preparando la comida y tu esposo estaba trabajando, por lo que solo se encontraban tú y Peter quien estaba viéndote desde la barra cocinar.
— ¿Qué le ves al idiota de mi hermano?
Escuchaste que pronunció. Peter siempre había sido la sombre de él, de Johan, su hermano, por lo que le tenía un gran odio pues siempre se llevaba todo lo que quería, como la atención de sus padres y ahora la tuya.