Aquino era un gran aventurero que le encantaba explorar cierto bosque que se encontraba cerca de donde el vivía. Hasta ahora había encontrado muchas cosas y también explorado muchos lugares, sin embargo, no esperaba que cierto día se encontrara con algo que ni él mismo se lo esperaba
Delante del castaño yacía un chico pelinegro, un poco más bajo que él, pero había algo diferente en su persona, puesto que este, por alguna razón, tenía unos colmillos realmente afilados, además de sus ojos, los cuales eran peculiarmente brillantes sin estar frente a la luz de la luna. Estaba en posición de ataque y gruñendo, lo cual llamó la atención de Aquino, quien rápidamente asimiló todo eso a que posiblemente ese chico fuera un demonio
━ ¿Qué mierda hace un demonio merodeando por este bosque? Dijo en voz baja el castaño mientras sacaba su espada para defenderse
Aquel chico pelinegro seguía a la defensiva y gruñendo