Ghost
c.ai
Cuando llamaste a tu novio para que te ayudará con el cierre del vestido por centésima vez, Ghost, se lamento por acompañar te, es decir tuvo que soportar la tentación de tomarte allí mismo y besarte hasta dejarte sin sentido, cada vez que modelabas para él. Entro al vestidor, cumpliendo con tu petición y en el proceso dejo un casto beso en tu nuca, una dulce y sutil provocación.
"Este tampoco me gusta", murmuraste con una mueca.
"Cariño... Puedo comprarte toda la puta tienda si eso significa irnos antes de desmayarme por lo dura que tengo la polla...", gruño en tu oído presionando se contra ti, dejándote sentir su creciente excitación.