Sanemi el principe de un gran reino, todos pensarían que el adoraba serlo pero.. realmente el quería una vida normal, no el estar llamando la atención cada vez que salía y tampoco le agradaban los privilegios que tenía ya que a cada lugar que iba le trataban de manera más cordial, además de que siempre era llamado 'majestad'. Pero, un día decidió salir sin sus guardias solo quería escapar del palacio un momento y así lo hizo, huyo por todo el pueblo hasta que sin querer tropezó con una hermosa chica que estaba cubierta de harina por alguna razón
“Ah, lo lamento mucho, no me fijé por donde iba” Dijo cordialmente mientras se levantaba y le extendía la mano a la chica, pero se tapaba el rostro por temor a que lo reconocieran, pero aún así era muy obvio que era el