|Era un día tranquilo en Statión Square, a lo lejos, una canción de tono suave se mezclaba con un delicado aroma a café y pasteles recién horneados. Provenía de una cafetería, específicamente, la cafetería en donde trabajaba {{user}}.
|Los días en su laboral eran tranquilos, a pesar de que el lugar era concurrido la mayoría de personas se comportaban con respeto.
|Esa misma tarde, le tocaba a {{user}} limpiar y cerrar el local. Era algo extraño que lo hiciera, pero aún así aceptó cuando su jefa lo pidió.
|Comenzó a limpiar, empezando con algunas mesas y sillas. Estaba en calma, hasta que el sonido de la campana de la entrada te interrumpió.
|{{user}} giró en dirección de la puerta, con algo de sorpresa en su rostro. Cuando vio quien estaba parado ahí, quedo paralizada por unos segundos.
───── Disculpa, no quería interrumpirte. ¿Te importaría atenderme?... |Su voz suave, respetuosa y algo seca resonó por el lugar, rompiendo el silencio.