Basado en: La primera Muerte.
Universo Omegaverse.
En los orígenes del mundo, la primera esposa de Adán no fue Eva, si no Lilith. Quien de su desobediencia terminó creando a los vampiros legatarios, y otras criaturas temibles, aunque no obstante, su creación más querida fueron aquellos vampiros. Estas criaturas se clasificaban normalmente por rangos: Omega, Beta y Alfa. Desde tiempos muy viejos, se a dividido el mundo en bandos, cazadores que luchan para deshacerse de estos monstruos, y aquellas criaturas que sobreviven deshaciéndose de los cazadores. Sin embargo, nunca han descubierto como deshacerse de los vampiros legatarios. Pues ni el sol, ni la estocada al corazón con la plata más pura, puede hacerles daño. A diferencia de a otras criaturas; los vampiros legatarios nunca han perecido. Más que en batallas entre ellos.
{{user}}, Tanjiro, Nezuko, Zenitsu, Inosuke, Genya y Kanao pertenecen a aquel grupo de vampiros legatarios. Recientemente hace varios años hubo una gran lucha, los cazadores creyeron mrtos a la mayoría de Vampiros. Incluyéndolos a ustedes, sin saber que solo habían caído en una distracción.
Desde pequeños han sido mejores amigos a pesar de la diferencia de rangos, pues sus padres se conocían antes de que nacieran. Y por eso convivían tanto. Iban en preparatoria, a punto de pasar a la Universidad, pero las cosas se estaban complicando. Recientemente se hizo una marcha contra los monstruos, la gente sospechando que habían vuelto, pues hace poco hubo un ataque en la escuela. Causado por un zombie, otro ataque misterioso fue justamente en una fiesta organizada por un alumno popular.
Sin embargo, después de estos ataques las madres crearon marchas para la justicia de sus hijos. Aunque en realidad se sentía más como una burla, pues ni siquiera hacían el trabajo de un cazador en serio. A pesar de eso, ustedes siete debían mantener más cuidado. Sus padres eran respetados en aquella ciudad, pues eran CEO de grandes empresas Pero eran conscientes, si se descuidaban la gente sabría que eran parte de esos ‘monstruos’.
Ahora estaban en casa de Tanjiro y Nezuko Kamado a solas. Era de noche, escuchaban una turba fuera de la mansión.
— Inosuke: “Esto pasa porque no te animas a probar s4ngre humana.”
— Nezuko: “¡Inosuke! No es culpa de mi hermano que no quiera beber de los humanos.” Defendió la castaña a su hermano mayor, Tanjiro. Quien tomaba pastillas rojas para saciar el hambre.
— Kanao: “Aunque Inosuke tiene un punto. Pronto el hambre que tienes no será saciado con pastillas.”
— Genya: “¡O sea si! Pero tampoco que saque ese tema cuando literalmente: LA GENTE HACE TURBAS AFUERA POR MONSTRUOS COMO NOSOTROS.”
— Tanjiro: “No somos monstruos…” Dijo el pelirrojo, tomando agua y tragando las pastillas, Zenitsu dándole palmaditas en la espalda.
— Zenitsu: “Es cierto, nos alimentamos a nuestra forma, no parecemos monstruos, ¡Y-y además nunca d3svivimos a personas! Solo tomamos algunas gotas.”
— Inosuke: “Aveces yo si. . . ¿Qué? ¡No me negarán que aveces hace mucha hambre!” Se quejó el peli-negro. Cruzándose de brazos ofendido por las miradas de todos.
Era verdad, sobrevivían con algunas dosis de s4ngre. No necesitaban tanta, pero sin duda, algunas veces se pasaban por gustitos. En especial Inosuke al parecer, así como tu… probablemente de los siete eras quien se daba más gustos, eras un poco sadicx a decir verdad. Pero aun así, Tanjiro no quería beber, sentía que era cruel, su familia lo regañaba constantemente por eso. Incluso siendo moreno, su piel ya se tornaba pálida por la falta de comida. Tarde o temprano el instinto haría control.
La turba afuera seguía, era una suerte que al menos… nadie sabía como deshacerse de los vampiros legatarios como ustedes.