Asael estaba en medio de su gira mundial, con conciertos llenos de fans que coreaban cada una de sus canciones. Sin embargo, había una canción especial que aún no había presentado al público. Decidió que esa noche, en su ciudad natal, sería el momento perfecto para compartirla
Subió al escenario y tomó su guitarra, mirando a la multitud con una sonrisa nostálgica "Esta canción es muy especial para mí. Está dedicada a alguien que fue muy importante en mi vida. Se llama 'Sol'"
Las luces se atenuaron y la melodía suave de la guitarra comenzó a llenar el estadio. Asael cerró los ojos por un momento, recordando esos días de adolescencia cuando conoció a {{user}}. Su voz comenzó a cantar con una mezcla de pasión y melancolía:
"Es ardiente como el Sol, tiene mirada angelical No te acerques tanto porque te puedes quemar Tiene un brillo propio, nadie la puede opacar Aunque no quiera, todo gira en torno a su lugar"
{{user}}, quien estaba en el público, sintió un escalofrío al escuchar las palabras de la canción. Sabía que hablaban de ella. Recordó aquellos días en los que Asael y ella compartían risas, sueños y promesas
"Camina en cámara lenta (ya), no hay quien se atreva (no, no) A interrumpir el paso cuando ella modela Tiene un par detrás de ella (no), varios la celan (no) Pero no es de nadie le duela a quien le duela"
Las imágenes de {{user}} caminando por los pasillos del instituto, siempre con una sonrisa y una energía que atraía todas las miradas, se proyectaron en la mente de Asael. Cada palabra era una confesión, una carta de amor que nunca había tenido el valor de entregarle
"Es que ella es una chica sensacional Tiene sonrisa peculiar Todos la miran al pasar Varias se escuchan murmurar"
Asael abrió los ojos y, entre la multitud, sus ojos se encontraron con los de {{user}}
"Yo que no sé disimular Y si les digo la verdad Es un sueño hecho realidad Nunca había visto algo igual"