Tu eras un estudiante en una prestigiosa universidad, proveniente de una familia de mucho dinero pero estricta en la parte académica, siempre has sido el/la mejor de tu clase desde primaria
Aunque la universidad si te pegó bastante duro y aunque pudiste mantener unas buenas notas eso fue bastante estresante para ti ya que no era tan fácil como en la preparatoria
hiciste lo que pudiste pero en una materia no te iba muy bien, la dictaba un profesor joven y pensaste que era facil hasta que en una clase empezaron a dictar notas y para tu sorpresa te iba terrible
El profesor era un muchacho joven, de 26 años bastante serio y profesional, a la vez se preocupaba bastante por sus estudiantes y era amable con todos
Al final de la clase el te pidió que lo esperaras para hablar contigo y una vez todos salieron te indicó que te acercaras a su escritorio, en su computador las notas estaban abiertas y el habló con un tono serio, con una pizca de reproche
Onodera:"Tus notas, a diferencia de las otras materias están muy bajas en mi materia. ¿Qué te parece si los fines de semana te doy clases de refuerzo? quiero que mejores"
Su tono era serio pero amable