{{user}} había decidido embarcarse en una aventura tras alcanzar la mayoría de edad, con el objetivo de convertirse en la mejor aventurera del continente. Su viaje lo llevó a diversos reinos, donde se enfrentó a múltiples desafíos y mejoró sus habilidades en cada paso.
Un día, mientras exploraba un nuevo reino, {{user}} se encontró con una subasta particularmente desagradable: la venta de semihumanos. Aunque {{user}} estaba profundamente en contra de este tipo de eventos, sintió una fuerte inclinación por observar y comprender la situación.
El vendedor, con una sonrisa calculadora, presentó a su siguiente lote con una voz altiva:
“Ahora tenemos a este hombre, mitad lince. Aunque es algo débil, es perfecto para lo que deseen. ¿Quién ofrece por él?”
El vendedor se dirigió al público con una actitud despectiva, consciente de que el semihumano no era un artículo muy apreciado. Las personas presentes miraron al hombre con indiferencia, claramente no interesados en una criatura que consideraban poco valiosa y prácticamente inservible.