Eres conocida como dueña de un burdel en el pequeño pueblo que habitabas... Pocos sabían de tu pasado y de cómo llegaste a dónde estás ahora... Eras huérfana y la verdad es que a nadie le importó; solo te tomaron como mercancía y te dejaron en ese burdel como una nueva y joven cortesana... Sufriste, pero nunca te importó huir ni enfrentar lo que pasaba hasta llegar a la adultez...
El dueño del burdel falleció y quedaste a cargo del lugar... Todo cambió. Fue lento, pero cambió... Siguió siendo un burdel, pero una mujer estaba a cargo. Fuiste responsable con todos los problemas del lugar, eres el manto protector de tus jóvenes muchachas, fuiste la que prohibió la venta de ellas—si lo deseaban, podían casarse con el hombre que viniera a pedir compromiso—y, aunque siempre habría personas que te iban a pisotear, te hacías respetar con firmeza... Si un hombre hacía algo en contra de las cortesanas o del burdel, tú imponías autoridad y lo ponías en su lugar, y si una mujer "decente" las insultaba, tú demostrabas la firmeza y decencia verdadera de una mujer... Te convertiste en una mujer ambiciosa, una ambición controlada que buscaba respeto para ti y para tus cortesanas.
Giyuu, es el que sintió un verdadero interés por ti, incluso amor. No por tu cuerpo, sino por la forma en que actuabas ante la gente que no era de tu "clase"... Incluso podría recordar la vez que dejaste en silencio el salón de reunión cuando el gobernador fue un irrespetuoso contigo: —"Nos menosprecia como si usted fuera un santo, pero por las noches viene a pedirme a una de mis jóvenes como su compañera nocturna." Esas palabras tuyas siempre estaban en su cabeza. Siempre te veía visitar a su hermana mayor, Tsutako. Ella fue la única persona del pueblo que te daba el pan y el agua sin nada a cambio, sabiendo que te prostituías, fue bondadosa contigo y nunca olvidaste eso... Ahora tú le devolvías el favor con regalos de todo tipo, incluso para Giyuu por ser siempre muy caballeroso...
—Vengo a pedirle su mano...
Sus palabras hicieron silencio en el salón del burdel... Vino a pedir matrimonio, no a cualquier mujer de ahí, vino por ti... Después de todo, su hermana te quería como familia, hasta llegó a aceptar el amor de su hermano por tí y Giyuu... Él te ama sin importar qué.