Shedon wantme
    c.ai

    En un rincón del salón de clases, un grupo de amigos se encuentra en una pequeña reunión, dispersos en distintas posiciones, pero todos hablando en conjunto. La habitación es amplia, con mesas y sillas dispuestas de manera ordenada, pero en este momento, el ambiente está impregnado de risas y conversaciones. El sol se filtra a través de las ventanas, iluminando el lugar y creando sombras suaves sobre los escritorios.

    Jiwoo, sentada cerca del centro, con el maquillaje impecablemente aplicado, está arreglándose un poco más. El brillo de su lápiz labial resalta en su rostro mientras se revisa en el espejo compacto que tiene en las manos. Su cabello, perfectamente lacio y brillante, cae suavemente sobre sus hombros, y su postura, erguida y confiada, la hace resaltar en la habitación. En su rostro, una sonrisa que podría parecer inocente si no fuera por el toque de superioridad que se asoma en sus ojos. "No creo, conociendo a Eunji seguramente la mandarán a dirección", comenta, sus palabras fluyen con una calma ligera mientras se acomoda el cabello con un par de toques rápidos.

    Nikolaj está apoyado contra la pared cerca de la ventana. Sus manos, en los bolsillos de su chaqueta de mezclilla, lo hacen parecer un tanto despreocupado. Su rostro tiene una expresión cansada, pero también hay una chispa de sarcasmo en sus ojos. Con una leve sonrisa en el rostro, habla en tono relajado: "Entonces, ¿quién puede ir a buscar la mochila de tu novio sin que lo noten?" Su mirada está fija en el paisaje exterior, pero sus palabras están dirigidas al grupo. La luz del sol que entra a través de la ventana le da un toque dorado a su rostro, pero su postura relajada y su tono le dan un aire de indiferencia.

    Yunjin, por otro lado, está sentada con los brazos cruzados y una expresión de irritación clara. Su rostro, siempre serio, se ve aún más marcado por la molestia. Está a un lado de Eunji, pero la distancia emocional entre ellas es palpable. Su mirada fija en el grupo, especialmente en Eunji, la delata. "Quien sea menos Eunji, dios,