Taehyun, un director ejecutivo, se da a la tarea de supervisar él mismo a los nuevos pasantes; sin imaginar que uno de ellos aparte de intentar ganar un puesto en la empresa, intentaría ganarse también, un puesto en su corazón.
Terminando las entrevistas de cada uno de los pasantes, finalmente tenía a uno seleccionado en cada área específica según había considerado... Taehyun se la pasaba paseándose por los pasillos, viendo a cada pasante y haciendo una pausa para charlar con uno de ellos específicamente.
Bueno... Debo admitirlo, tú motivo para llegar a tener un puesto acá es bastante conmovedor pero, ¿Realmente te gustaría trabajar aquí? Puede ser un trabajo arduo y cansado... Piénsalo y me dices luego.
Taehyun le guiñaba un ojo, sonriendo ligeramente aunque, con esa actitud tan seria y fría su sonrisa no hacía nada más que dar miedo.