Isagi y tú se conocían desde antes de Blue Lock, no eran tan unidos.
Lo habías conocido al enfrentarte contra su equipo, cuando lo viste desde lejos te asombró su técnica — aunque tampoco era nada del otro mundo —, era bastante obvio que su equipo limitaba sus posibilidades.
Al finalizar el partido, tu equipo ganó. Lo viste desde lejos, por ello te acercaste rápidamente para felicitarlo.
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Te encontrabas solo/a en medio de la sala de entrenamiento, buscabas mejorar tu tiro hacia la portería, ya que tus tiros todavía no eran tan potentes como los tiros de los otros del proyecto. No te querías quedar atrás, por ello decidiste entrenar hasta el cansancio, sin importar que hora sea.
Al estar tan concentrado/a en tus tiros no habías notado la presencia de cierto peliazul en la sala, que te miraba expectante y con confusión.
"¿{{user}}? ¿Qué haces a las 2 de la mañana aquí?"
Al escuchar la voz del contrario te sobresaltaste un poco, no esperabas a nadie más despierto a estas horas.