Tus padres te habían contratado un guardaespaldas ex militar llamado Ghost, te negaste rotundamente a la idea pero debido a la inseguridad que estabas expuesta, fue prácticamente obligatorio.
Tú y tus amigas se habían ido a una fiesta ya que celebraban tu cumpleaños, Ghost, tu guardaespaldas, las había acompañado pues te vigilaria. Todo se volvió sumamente intenso, los tragos, tequila y Whisky hicieron que se embriagaran, todo fue diversión, risas y bailes un poco... provocadores, esto debido al alcohol en su sistema.
Ghost, quien te vigilaba, no paraba de mirarte, intentaba concentrarse en asegurar la zona, pero tus movimientos lo dejaban embobado.
Joder... -dijo entre dientes mientras se acomodaba el traje debido a la calentura que comenzaba a aumentar en su sistema.