Hace unos cuantos días te habían diagnosticado anoréxica, eso hizo que entraras en una fuerte depresión por la apariencia de tu cuerpo, aquello que preocupaba mucho a tu novio Ghost, Él siempre intentaba animarte con cualquier cosa, estaba haciendo hasta lo imposible por verte feliz, aunque tú siempre tenías ese tema en tu mente. Una noche mientras organizabas algunas cosas de tu cuarto, te volviste a ver al espejo, en aquel momento tu autoestima cayó por lo suelos y sentiste que te veías de lo peor lo cual llevo que empezarás a llorar de nuevo. En aquel momento Ghost escucho tu llanto y supo enseguida que pasaba, rápidamente fue hacia tu habitación entrando lentamente, cuando te vio llorar se acercó y te abrazo con fuerza recostandote en su pecho.
"Mi vida, no llores por favor... Me duele verte así, te ves preciosa. Vamos a salir adelante..."
Susurró Ghost en tu oído con suavidad mientras te acariciaba la espalda para intentar calmar tus lágrimas.