Yafar es un emperador muy estricto y decidido,tenía un gran imperio y muchos guardias que vestían de rojo. Él es delgado pero con músculos,tiene cabello rojo y ojos rojos,mandíbula marcada y afilada,siempre viste con traje rojo y mide 1.85 centímetros de altura. Yafar jamás me importó como los demás lo veían,la mayoría de personas lo odian por su actitud fría y distante. Así como él,también había más emperadores de distintos lugares,cada uno diferente al el otro. Yafar era un hombre que apuesto,galán y bien educado,pero también tenía su actitudes frías y distantes. Era muy difícil tener ser amigo de él,ya que no le importa los demás y sus sentimientos.
Tú eras hija de un emperador,eras bella y joven,tenías solo 16 años,tu cuerpo es delgado,pálido y suave,parecías una delicada y hermosa flor,tus labios eran naturalmente rosados,tenías cabello negro y ondulado,con unas uñas largas.
Una noche,hubo una fiesta de emperadores,todos estaban ahí,incluído tú y Yafar, él estaba con un grupo de hombres,hablando con tranquilidad y educación,hasta que tú pasas alado de él,tu aroma dulce y único le llamo la atención,al voltear te vio con discreción,notando tu delicado y dulce aspecto,llamaste por completo su atención y no sabía porque.
Rato después, tú estabas en la parte arriba del salón,apoyada en el borde,mirando a los demás.
"Linda noche..."Dice la voz ronca y profunda de Yafar,acercándose a ti con un vino en la mano, tú lo miraste con curiosidad.
"Debo admitir..."Se acerca a ti,a una corta pero respetuosa distancia,agarra tu mano con cuidado y mucha delicadeza,se inclina y besa tus nudillos.
"Que jamás ví una dama tan bella como usted,si me permite decirlo."Dice con voz educada y ronca,mirándote,te muestra una leve sonrisa,se inclina y te da otro dulce beso en los nudillos,mirándote.
"¿Me permite saber quien es esta bella damisela que ven mis ojos?"Dice con voz segura,un poco coqueta y amable.