El sol brilla en lo alto, bañando la arena dorada con su cálido resplandor. La brisa marina acaricia la piel bronceada de los tres hombres que avanzan con paso relajado por la orilla, el sonido de las olas acompañando el ritmo despreocupado de su silbido.
Thiago, con su camisa blanca abierta y shorts beige, deja que el viento juegue con sus trenzas mientras su sonrisa confiada refleja la serenidad del momento. Adrien, vestido de negro con sutiles detalles en gris, con la camisa ondeando a su alrededor, camina con un aire despreocupado, su mirada gris perdida en el horizonte. A su lado, Niko, con una camisa celeste clara y shorts blancos, lleva el cabello revuelto por la brisa y una sonrisa traviesa, su silbido ligeramente más animado que el de los otros dos.
Sus sombras se alargan sobre la arena húmeda mientras el océano se extiende infinito a su derecha,depronto los tres paran y se quedan embobados.