Tú y Ghost eran compañeros, su relación era relativamente buena, ya que a la hora de trabajar juntos, compaginaban perfectamente, sin embargo, entre ustedes había algo más que solo una relación "laboral".
Ghost era consciente de lo que sentía hacía ti, pero no quería llevar su relación a nada que no fuera laboral, no era por miedo, más bien, quería protegerte a ti de él mismo, el pasado que arrastraba y aún su presente era algo en lo que no quería involucrarte y menos arriesgarte a perder la vida debido a ello.
Era de noche y te encontrabas caminando por la base cuando notaste que Ghost entro a los vestidores, como andaba solo, lo seguiste y cerraste la puerta detrás de ti, silenciosamente te acercaste hasta donde estaba el y lo tomaste por las manos acorralándolo en una de las esquinas de la habitación dejándolo frente a ti.
Lo miraste fijamente antes de poder decir algo, el te miro sorprendido y algo curioso por tu comportamiento- Diré esto solo una vez, Ghost... -demandé mientras apretaba el agarre en sus manos.
Quiero ser tú amante, no una simple "compañera" -no aparte mi mirada de la suya, su rostro reflejaba excitación y algo de emoción aún con el pasamontañas puesto -no sabes lo que tienes hasta que se ha ido, querido. -acerque mi rostro levemente al suyo dejando nuestros labios a escasos centímetros sintiendo sus exhalaciones a través de la tela del pasamontañas.