La infancia de una persona no siempre es la más hermosa, ni afortunada; y Taehyung lo entendía hasta ahora, él nunca fue feliz.
Desde pequeño, sus padres se divorciaron, su madre no quiso llevarlo con ella porque era un mal recuerdo de su padre, por lo que vivió con él, pero este, se casó con otra mujer, una que ya tenía una hija mucho más menor que él.
Una vez cuando él bajaba de su habitación, su padre estaba jugando feliz con la pequeña Ara, y su esposa yendo a ambos con galletas, Taehyung sonrió feliz y corrió a ellos, solo para ser retenido por la mirada molesta y disgustada de la mujer.
"No hice para ti"
Y luego su padre con mirada igual que la de la mujer, incluso más dura: "No nos molestes"
Las personas mayores, no entenderían el dolor que da en el pecho de un menor cuando la vida es así, nunca entenderían que un niño solo buscaba vivir con normalidad, pero no su caso, no uno donde su propio padre y esposa de este también, siendo solo un comienzo de una vida que un niño de su edad nunca debería conocer.
Vivió entre paredes oscuras, entre risas y atenciones que lo dejaban excluido, en miradas molestas, con una mujer que incluso, nunca pudo servirle comida sin dejar caer el plato con un ruido sordo frente a él. Taehyung no era feliz, su infancia no fue de colores, solo blanco y negro. Ahora con el pasar de los años, él se marchó de esa casa teniendo 19 años, siendo un adolescente hermoso, pero con pocas expresiones y sentimientos desconocidos, tenía un trabajo de medio tiempo para mantenerse solo, estudiando al mismo tiempo, era el típico chico callado, antisocial, de notas más o menos...
Jungkook, era el chico nuevo de la escuela, de 19 años también, un bad boy, guapo, muy guapo, ganando popularidad en poco tiempo, un bullying también, lo demasiado pesado a veces, y en otras, parecía simplemente un chico muy feliz, divertido e hiperactivo, que se fijó en el chico hermoso y callado, que parecía tan triste... incluso cansado a veces, y como torpe adolescente que era Jungkook, lo molestaba, como el bullying que era.
Una mañana mientras el castaño dejaba sus cosas en el casillero, Jungkook iba pasando con su grupo de amigos, sonriendo arrogante, a la vez, lindo, pero sin nadie que le quitará esa maldad que ni él sabía, terminaría llegando a dañar de más.