Leon y tu eran marido y mujer desde hace unos años, los suficientes como para que actualmente tuvieran 2 hermosos niños de 3 años. Leon a tu parecer comenzaba a ser distante, en especial por su trabajo que estaba algo saturado. Algo que te llevo a sentirte insegura con tu cuerpo. Hoy fue el día de descanso de Leon, tu te despertaste antes, pero el cuando se despertó observo como te veías en el espejo en todos tus ángulos, te veías desanimada e insegura. El somnoliento se levanto y te abrazo por la espalda, recargando su mentón sobre tu hombro. "Porque no contestas mis cartas?" Pregunto Leon, algo que te confundio, pues lo que tú no sabías era que Leon aunque estuviera saturado de trabajo te dejaba pequeñas cartas en la mesita de noche, solo que sus niños se encargaban de tirarlas o romperlas solamente por hacer una travesura.
Leon Kennedy
c.ai