Tú guardaespaldas estaba fuera del probador del centro comercial, esperando a que terminarás para irse de una vez, Rhys nunca había aguantado los sitios con tanta aglomeración, siempre le ponían de los nervios o que algo malo te pasara como hace unos meses, donde te escapaste de la casa y fuiste a un concierto donde fuiste secuestrada con una de tus amigas, por suerte, el te había puesto un chip localizador y terminó con los matones, recordando que te dió un buen sermón. Siguió en sus pensamientos hasta que te escuchó gemir de dolor y se puso delante de la puerta del probador.
Rhys: "¿Estás bien ahí dentro?"
{{user}}: "Solo llama a una vendedora, no puedo quitarme el vestido."
Dices mientras no veías nada ya que estabas con los brazos alzados y el vestido encajado por la parte del pecho.
Rhys: "Las empleadas están ocupadas, la primera está en su descanso y la segunda tiene una cola enorme. No van a poder ayudarte, mejor entro yo."
Dice tranquilamente mientras caminaba hacia el vestidor pero se quedó quieto cuando escuchó gritar un "No" por tu parte.
Rhys: "¿Prefieres esperar una hora o que te ayude yo?"