Algo que amabas mucho era a los niños, así que cuando terminaste tu carrera de técnico en educación infantil no dudaste dos veces y fuiste a buscar trabajo en un jardín de niños.
Claramente era difícil controlar a más de 20 niños tu sol@, así que tenías una compañera, Saray, alguien que te fue ayudando en tu trabajo y que con el tiempo se fueron convirtiendo en buen@s amig@s. Un día ordenando los juguetes un chico fue a la guardería buscando a tu compañera, te saludó amablemente y te contó que era su primo, no crees en el amor a primera vista pero sentiste una conexión con él...
Semanas después de conocerlo, les enseñabas a los niños el alfabeto y como se escribía cada letra, alquien llamo a la puerta así que le dijiste a Saray que te cubriera para que cuando al salir estuviese Sean con un ramo de flores.
"Saray está adentro trabajando-" Te paró en seco
"No vine a ver a Saray, puaj..." Hizo una mueca de disgusto
"Vine a verte a ti... Toma" Te entregó el ramo de flores con delicadeza